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Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta

Orden de Malta

Testimonio de Clara Vivancos, voluntaria del Albergue de Peregrinos

Villalcázar de Sirga, 19/10/2017 


Soy voluntaria de la Orden de Malta desde hace años y, por motivos religiosos, había hecho el Camino de Santiago, por lo que me ofrecí para colaborar en el nuevo albergue de Villalcázar de Sirga. Como católica practicante, considero importante hacer caridad y ayudar a los demás siempre que sea posible. Si os digo la verdad, no conocía en qué consistía la labor de hospitalero de un albergue y no sabía muy bien a qué iba. Tampoco conocía el pueblo de Villalcázar de Sirga ni a su gente. Tenía muy claro que quería ayudar al prójimo, simplemente eso. Una vez más iba a la aventura!!

Llegué a la hora establecida y una voluntaria conocida me enseño el albergue y me explicó en qué consistía mi labor. Ese mismo día conocí a mis compañeros y también al chico que nos ayudaría a realizar por las mañanas la limpieza y preparación del albergue para los peregrinos. Al poco tiempo, empezaron a llegar peregrinos de distintas nacionalidades y pude expresarme con ellos gracias a los idiomas. Es una maravilla ayudar al necesitado. Nuestra primera noche fue el final de las fiestas del pueblo y disfrutamos de un animado bingo y de la tradicional pancetada.

Por las mañanas debíamos limpiar las instalaciones y dejar todo ordenado para la llegada de peregrinos. Tras la limpieza, tiempo libre para el turismo y más adelante apertura del albergue hasta la noche. La afluencia mayor de peregrinos se producía hasta aprox las 18h, siempre había algún herido al que atender, llevar al médico a algún peregrino, a Misa… pero también teníamos tiempo para charlar con los peregrinos y divertirnos con la gente del pueblo.

A medida que pasaban los días, establecimos reunión para charlar con los mayores del pueblo que nos contaban sus historias y vivencias, a lo que siempre se unía algún peregrino. Realmente no sé quién disfrutaba más si ellos o nosotros… El pueblo es tranquilo, la gente muy agradable y siempre que los compañeros hospitaleros sean abiertos la experiencia es muy buena pudiendo disfrutar de un plan distinto al habitual con la posibilidad de conocer un poco la vida de un pueblo típicamente castellano, al igual que compartir tiempo con los peregrinos y ayudarles en lo posible con el fin de hacerles pasar una tarde agradable.

Os animo a que colaboréis como hospitaleros para poder tener una nueva experiencia y ayudar a la gente!! Mi experiencia ha sido excelente y os lo recomiendo a todos!!

Clara Vivancos

Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta

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