Javier acoge una nueva edición del Campamento Internacional de la Orden de Malta
Más de 550 jóvenes de 25 países han compartido ocho días de convivencia, servicio, amistad y fe en el 41.º Campamento Internacional de la Orden de Malta
Javier (Navarra), agosto de 2026. Durante ocho días, Javier se ha convertido en punto de encuentro de jóvenes llegados de 25 países para participar en el 41.º Campamento Internacional de la Orden de Malta, celebrado del 3 al 10 de agosto.
Más de 550 jóvenes de entre 18 y 35 años han formado parte de esta edición, entre ellos más de 200 jóvenes con discapacidad física o intelectual. Junto a ellos, cientos de voluntarios han hecho posible una semana de convivencia, actividades adaptadas, deporte, cultura, ocio y celebración, en un ambiente marcado por la amistad y el espíritu de servicio.
Bajo el lema “Surge et Ambula” —“Levántate y anda”—, el Campamento ha invitado a todos sus participantes a vivir una experiencia de encuentro, superación y compromiso con los demás. Un lema que ha cobrado un significado especial a lo largo de una semana en la que servicio, amistad y fe han estado estrechamente unidos.
Una semana para compartir y descubrir
El programa ha combinado actividades en Javier con distintas propuestas en otros puntos de Navarra. Entre ellas han destacado el Camino sobre Ruedas, las inmersiones de buceo, los juegos de integración, la tradicional Christoph’s Cup, actividades inspiradas en las fiestas de San Fermín, una jornada en la Universidad de Navarra y diferentes propuestas culturales y de ocio.
Las excursiones y actividades fueron diseñadas para facilitar la participación de todos los jóvenes, ofreciendo nuevas experiencias y espacios para el encuentro. A través de estas propuestas, participantes y voluntarios han podido compartir una semana de convivencia en la que las diferencias de idioma, procedencia o capacidades han quedado en segundo plano ante una experiencia común de amistad y servicio.
Uno de los momentos más significativos de la semana fue la peregrinación desde la antigua encomienda sanjuanista de Cizur Menor hasta la Catedral de Pamplona, siguiendo un tramo del Camino de Santiago. A la llegada a la capital navarra se celebró una Eucaristía presidida por el arzobispo de Pamplona y Tudela, monseñor Florencio Roselló.
La dimensión espiritual ha ocupado un lugar central durante todo el Campamento, con las celebraciones de apertura y clausura, la celebración diaria de la Eucaristía y distintos momentos de oración y Adoración al Santísimo.
Con motivo de la inauguración, el Papa León XIV quiso hacer llegar un mensaje a los participantes, expresando su cercanía espiritual y su deseo de que esta semana fuese una oportunidad para contemplar la belleza de Dios, forjar amistades y reforzar el sentido de la responsabilidad cristiana. El Santo Padre animó asimismo a los jóvenes a responder con generosidad a la llamada del Señor en el servicio al prójimo y a contribuir a construir caminos de fraternidad y paz.
Javier ha ofrecido, además, un marco especialmente significativo para esta experiencia. El castillo y santuario, lugar de nacimiento de san Francisco Javier, uno de los grandes misioneros del siglo XVI, ha acompañado una semana marcada por el encuentro con los demás y por la dimensión espiritual del servicio.
Jóvenes al servicio de jóvenes
Detrás de los ocho días de Campamento ha habido más de un año de preparación y el trabajo de un amplio equipo de jóvenes voluntarios. Logística, transporte, actividades, atención sanitaria, alimentación, seguridad, comunicación y atención a los participantes han sido algunas de las áreas implicadas en la organización.
La accesibilidad constituyó uno de los principales retos de esta edición. Las instalaciones del colegio de los Jesuitas de Javier tuvieron que ser profundamente adaptadas para facilitar el desplazamiento, alojamiento y participación de los jóvenes con distintas necesidades, incluidos más de 60 usuarios de silla de ruedas.
Este esfuerzo ha permitido que todos los participantes pudieran disfrutar de las actividades en un entorno seguro, accesible y acogedor.
La coordinación y organización de esta edición han estado a cargo de María Teresa Roca de Togores y Gonzalo Solana, Camp Leaders del Campamento, junto a Joaquín Mencos, delegado de la Orden de Malta en Navarra, que ha participado activamente en el desarrollo del encuentro y en su organización en Javier.
Su trabajo, junto al de todo el equipo de voluntarios y responsables de las distintas áreas, ha hecho posible una edición que ha requerido meses de preparación y una estrecha coordinación entre numerosos equipos y colaboradores.
Servir para encontrarse con Dios
La experiencia vivida en Javier ha puesto de manifiesto una de las características esenciales del Campamento: el servicio no se entiende únicamente como una tarea, sino como una forma concreta de encuentro con los demás y, para muchos de los jóvenes participantes, también de encuentro con Dios.
Así lo han expresado algunos de los voluntarios que han vivido esta edición, para quienes precisamente en los momentos de mayor esfuerzo y cansancio ha aparecido con mayor claridad el sentido de la experiencia. El servicio, la conversación, la convivencia y la amistad se convierten así en espacios en los que descubrir la presencia de Dios.

Esta dimensión conecta directamente con el carisma de la Orden de Malta, cuya misión hospitalaria nace de la fe y se concreta en el servicio a las personas necesitadas. Como ha recordado el Prelado de la Orden, monseñor Luis Manuel Cuña Ramos, el servicio encuentra su raíz en saberse amado por Dios y en transmitir ese amor a los demás.
El Campamento es también una oportunidad para que jóvenes de distintos países descubran que, más allá de sus diferencias culturales y personales, comparten un mismo carisma y una misma llamada al servicio.
Una experiencia internacional de servicio y amistad
El Campamento Internacional de la Orden de Malta se celebra desde 1984 cada verano en un país europeo diferente. Su objetivo es ofrecer a jóvenes con discapacidad unas vacaciones y nuevas experiencias en un entorno internacional, al tiempo que permite a jóvenes voluntarios vivir una experiencia de convivencia y servicio.
En Javier, esta dimensión internacional se ha hecho especialmente visible. Durante una semana, jóvenes procedentes de 25 países han compartido comidas, actividades, celebraciones, excursiones y momentos de ocio, construyendo relaciones que trascienden las fronteras y que constituyen una de las señas de identidad del Campamento.
La edición de 2026 ha contado también con la presencia de responsables internacionales de la Orden de Malta, entre ellos el Prelado, monseñor Luis Manuel Cuña Ramos; el Gran Comendador, Frey Emmanuel Rousseau; y el Gran Hospitalario, Josef D. Blotz. Por parte de la Asamblea Española participaron asimismo su presidenta, Aline Finat y Riva, condesa de Villaflor; la Hospitalaria, Águeda de Diego; el Canciller, Daniel González de la Rivera; y el capellán de la Orden de Malta en Navarra, don José Luis Morrás, junto a miembros y voluntarios de las distintas delegaciones.
La organización de esta 41.ª edición ha correspondido a la Asamblea Española de la Orden de Malta, con una especial implicación de la Delegación de Navarra y el apoyo de numerosas instituciones, entidades, empresas y particulares navarros.
Durante unos días, Javier ha sido mucho más que el escenario del Campamento. Ha sido una casa común para cientos de jóvenes, un lugar de encuentro, servicio y oración y el punto de partida de nuevas amistades. Una experiencia que prolonga, una vez más, el espíritu hospitalario de la Orden de Malta y que deja en sus participantes el recuerdo de una semana compartida.
