Visita del Obispo de Córdoba al programa de desayunos solidarios de la Orden de Malta
El pasado sábado 30 de agosto, el programa de desayunos solidarios de la Orden de Malta en Córdoba recibió la visita del obispo diocesano, monseñor Jesús Fernández González. El encuentro comenzó con un momento de oración junto a los voluntarios, tras el cual el prelado pudo conocer de cerca el servicio que la Orden ofrece en la ciudad.
Durante la jornada, monseñor Fernández compartió un tiempo cercano con las personas que acuden habitualmente a este proyecto, conversando con ellas y acompañándolas en el desayuno. El capellán de la Orden de Malta en Andalucía, el padre Pablo Lora, explicó que el obispo atendió a cada uno de los participantes, mostrando interés sincero por sus vidas y preocupaciones.
Posteriormente, se celebró una reunión con los voluntarios, el delegado de la Orden de Malta en Andalucía, Miguel Enrile, y la hospitalaria María José Fernández de Arévalo. En este encuentro, se entregó al obispo la memoria de actividades de la delegación en Andalucía, tanto en Córdoba como en Sevilla, manifestando monseñor Fernández un especial interés por las iniciativas desarrolladas por la Orden.
El padre Lora subrayó la importancia de esta visita, destacando que “no solamente representa un respaldo eclesial a nuestra labor, sino que además don Jesús, como presidente de la Comisión de Pastoral Social en la Conferencia Episcopal Española, muestra su celo por atender a las necesidades de los más pobres, de los enfermos y de quienes viven en la calle”.
Por su parte, el matrimonio formado por Ángela y Juan Antonio, padres de tres hijos y voluntarios en Córdoba, pusieron en valor la esencia de este servicio: “Los llamamos por su nombre, los conocemos, y se sienten reconocidos. Lo más duro de la calle, nos dicen, es la indiferencia. Aquí se encuentran acogidos y, además, se marchan con un desayuno tomado”. Para ellos, esta experiencia también tiene un profundo sentido espiritual: “Nos ayuda a reconocer a Cristo en el hermano que nos necesita e intentar amarle con nuestras limitaciones como el Señor nos ama a nosotros”.
El matrimonio recordó con emoción la actitud del obispo durante la visita: “Nos sorprendió verle sentado en la mesa, escuchando y compartiendo con nuestros hermanos pobres. Con ese gesto, nos hemos sentido Iglesia”.
La Orden de Malta continúa ofreciendo este servicio de desayunos solidarios cada sábado del año, gracias a la entrega de sus voluntarios.
