En memoria de Sor Isabel, Madre Comendadora de la Orden de Malta
El pasado martes 30 de septiembre falleció nuestra querida Madre Comendadora de la Orden de Malta, Sor Isabel, tras una vida plena dedicada al servicio de Dios. Tal como recordaba la oración colecta de la festividad de San Francisco de Borja, “que Dios nos enseñe a comprender que nada hay en el mundo comparable a la alegría de gastar la vida en su servicio”, así vivió Sor Isabel, entregando 75 años de oración y vida contemplativa en los monasterios de Sijena y San Juan de Acre de Salinas de Añana.
Su existencia fue una continua ofrenda al Señor. Con sencillez y alegría solía recordar que jamás había salido de los muros del monasterio, ni siquiera para visitar la pila donde fue bautizada, pues toda su vida transcurrió en el silencio fecundo de la oración. Su testimonio quedó reflejado en el cortometraje El secreto de la Orden, donde, junto a Sor María, expresó con rostro sereno y enamorado de Dios: “rezar, rezar y rezar, y nada más que rezar”.
Entre los momentos más significativos de su vida destaca la imposición del estolón de los Caballeros de Justicia, junto a Sor Virginia, ceremonia presidida por el Gran Prior de Inglaterra, Fray Max, gracias a la mediación de la Condesa de Villaflor. Un reconocimiento a su vida de fidelidad y entrega total a Dios en el seno de la Orden de Malta.
En su entierro, al que acudieron numerosos fieles, caballeros y damas de la Orden encabezados por nuestro capellán don Pablo del Claux y el Marqués de la Real Defensa, se recordaron anécdotas y vivencias de quien supo transmitir la fe con humildad. El antiguo alcalde de Sijena, don Alfonso Salillas, emocionado, relató cómo Sor Isabel le enseñó a leer cuando era niño, ejemplo de la huella profunda que dejó en cuantos la conocieron.
Hoy damos gracias a Dios por su vida y su ejemplo. Roguemos a Sor Isabel que interceda por todos nosotros, para que sepamos remar juntos en la misma dirección, al servicio de nuestros Señores los Pobres y los Enfermos.
